Desde hace más de un año lié a mi familia para convertirnos en canguros de perros. Todo empezó porque yo quería otro perrete que hiciera compañía a Pippa, pero a eso sí que me dicen que no.

Con Pippa es muy fácil viajar, ir a bares y restaurantes, incluso a sitios donde habitualmente no admiten perros, pero la ven tan diminuta que hacen la vista gorda. Con otro, aunque fuese igual de pequeño, la cosa sería más complicada.

Así que me puse a mirar opciones y me decidí por darme de alta en distintas plataformas de canguros de perros. Aunque puedan parecer que son todas iguales funcionan de forma distinta.

canguros de perros

Webs de canguros de perros

Holidog

En Holidog estuve dada de alta unos cuantos meses. El proceso en esta página es el siguiente: te das de alta y creas tu perfil. Entonces pasas a formar parte de la base de datos de cuidadores de mascotas y en teoría empiezas a recibir solicitudes, aunque si quieres salir en los primeros puestos en las búsquedas, tienes que pagar para ser Premium.

En Holidog, cuando alguien busca cuidador para su mascota puede enviar la misma solicitud hasta a 10 cuidadores. A partir de ahí los que contesten hablarán con esa persona para llegar a un acuerdo. Está absolutamente prohibido dar ningún dato de contacto en esta etapa del proceso bajo riesgo de suspensión de la cuenta. Por tanto, si el dueño del perro quisiera conocer al cuidador tendrá que pagar la comisión de Holidog. El importe de la reserva tiene que abonarlo directamente al cuidador.

Mi experiencia en Holidog: me han hecho perder mucho tiempo. Te llegan notificaciones que en el 90% de los casos son automáticamente generadas por el ordenador, por lo que pocas veces coincide con los requisitos que pide el dueño del perro, ya sea en precio o en otros aspectos. Yo me preocupaba de contestar a todos y raramente obtenía respuesta, y esto no tienen nada que ver con Holidog, claro, pero te cansa un poco, así que me di de baja.

En todo este tiempo sólo conseguí una reserva a través de esta página.

Dogbuddy

En Dogbuddy me di de alta pero no lo he utilizado. Al no haber aceptado ninguna reserva de las que me llegaron te dejan la cuenta apartada, hay que conseguir algunas recomendaciones para que vuelvan a activarla. La razón de no haber aceptado ninguna es que ya no cuido perros grandes, tras una mala experiencia decidí que sólo vendrían perros pequeños o medianos tranquilos. Pippa sufre mucho y yo lo paso mal, y eso es justo lo opuesto a lo que pretendo siendo canguro.

Tras el alta te hacen una entrevista telefónica para asegurarse de la idoneidad para ejercer de canguro. Luego pasas a formar parte de su base de datos de canguros para perros desde donde podrán contactarte para conocerte o hacer la reserva directamente.

En esta web el pago total del servicio se realiza a través de ellos, lo que evita andar con dinero en efectivo y lo hace todo mucho más cómodo.

Gudog

Sin duda Gudog es la que mejor resultado me ha dado. El funcionamiento es muy parecido a Dogbuddy, te buscan por localidad y pueden contactarte directamente. Los pagos se realizan a través de la web, y una vez finalizada la reserva puedes solicitar que te lo transfieran a tu cuenta corriente. Podéis ver nuestro perfil aquí.

Lo que me gusta tanto de Dogbuddy como de Gudog es que cuando alguien te envía una solicitud lo hace expresamente, no es una máquina que al azar elige a quién preguntar.

canguros de perros

La experiencia como canguro

Pues en general nuestra experiencia como canguros de perros ha sido estupenda hasta ahora. Sobre todo desde que no aceptamos perros grandes; entonces me pasaba los días con Pippa en brazos o vigilando que no le hiciesen daño. Y no era vida.

Hemos tenido perros de caracteres muy distintos pero todos educados y sociables, todos los dueños sin excepción han sido personas simpáticas y educadas, que se alegraban mucho de recibir fotos de sus peludos con Pippa.

Y Pippa lo pasa muy bien, es dominante y los pone firmes según llegan, a saber qué les dice porque ninguno se atreve a llevarle la contraria a la ratilla. Se apropia de sus camas y hasta de sus comederos, está en su territorio y lo sabe. Siempre termina jugando con sus huéspedes, es muy divertido ver lo bien que lo pasan.

Tras este año y pico como canguros de perros he aprendido mucho, de peludos y de humanos, un poco de mano izquierda que siempre me falta y también a decir que no a algunos aunque me cueste. Y a descifrar lo que dicen los dueños de sus perros; ya se que si alguien te dice que su perro es revoltoso lo que en realidad significa es que las lía pardas, que si dicen que no le gustan mucho los machos es que es un macarrilla peleón…

Yo se lo recomiendo a todo el mundo, de hecho tengo unas cuantas amigas que ya han recibido sus primeros invitados.

 

A %d blogueros les gusta esto: